EL COMPLEJO MUNDO DE LA CREACIÓN DE HISTORIAS: De donde nacen las ideas literarias. PARTE II
- ANA CAMACHO
- 7 dic 2020
- 3 Min. de lectura
HABLEMOS AHORA DE LOS PERSONAJES…
La semana pasada hicimos un despliegue de conocimientos sobre cómo concebir un relato literario desde la mente de un autor particular, es decir… ¡yo!
Ya avisé de antemano que el camino es complejo y personal, y que cada escritor tiene sus trucos para poner en marcha un proceso creativo. Ahora bien… ¿Y esos personajes que dan vida a todo?
¡Vamos a por ellos!

Desde mi humilde experiencia, tengo varios métodos que me llevan a imaginarme un personaje de una manera u otra y que, por otra parte, tenga un camino dentro la historia, un papel primordial o no, que sea mejor o peor dentro de sus esquemas.
Esto es difícil; darle a cada uno su lugar en un cuento, una personalidad particular o su propia vida, es algo que se tiene que tener muy bien atado. Me explico aquí: Si uno de los personajes de tu historia es moreno, tiene una familia de cinco hermanos y estudió en X lugar, son datos que debes mantener presentes de principio a fin. He leído mucho en mi vida y os aseguro, que he captado cambios de roles e incluso datos personales de personajes que el escritor a olvidado por el camino… (un ejemplo: de tener un padre muerto a que de repente esté vivo y coleando en otra parte del mundo… así, sin más) y eso no queda muy bien, como entenderéis. Por lo que, un primer paso a la hora de hacer mis creaciones:
ESQUEMAS DE LOS PERSONAJES PRINCIPALES
Normalmente lo hago en papel; les pongo los nombres, características físicas y personales que posean y una pequeña biografía que irá aumentando cuando la historia vaya tomando forma. Aquí tomo nota de datos que posiblemente no sean importantes, pero que si salen a lo largo de la historia, debo de tener presentes, como la edad, su trabajo, familia…
Desde aquí, partimos con los factores que uso a la hora de crear una identidad ficticia (o no tan ficticia…).
LOS NOMBRES
Los nombres de los personajes son un mundo. Dependen tanto de la historia, como de lo que quieras transmitir con ellos. Un nombre dicta un punto y a parte en la novela, debe ser algo que llame la atención o, por el contrario para mí, que signifique algo.
Suelo elegirlos con dos métodos:
Interés a la novela.
Hago búsquedas de nombres en base al perfil de la historia. Por ejemplo, si estoy basando el libro en Estados Unidos, tengo que buscar nombres americanos. Los de los personajes principales son más exhaustivos, y les doy muchas vueltas antes de decidirme… porque, a veces, el nombre puede ser lo que haga el resto de esa trama.
Por iniciativa personal.
A lo mejor ese apodo que elegiste para tu protagonista, esté relacionado con algo de tu vida que te importa; un amigo, una mascota o incluso alguien a quien admires. También puede ser por casualidad: una canción, el nombre de una calle…
LA PERSONALIDAD DE LOS PERSONAJES
Esta nace en base a la historia y lo que quieras contar. Dependiendo de lo que hayas pensado, tu protagonista y los que vayan con él, serán de una manera u otra, ahora bien… ¿Hay inspiración externa en esa creación? Por supuesto que sí. En este caso, casi al cien por cien, reflejas el carácter de esas personitas en gente que es cercana a tí, amigos, familiares, conocidos… incluso en tí mismo.
La personalidad puede dar muchas vueltas en una historia, eso dependerá de tí mismo: el personaje puede empezar siendo malo y acaba como uno de los buenazos del cuento.
RASGOS FÍSICOS
Cuando escribes imaginas, eso es así. El cómo veas a esos personajes dependerá mucho de tus prototipos propios de personas y de tus gustos, pero eso varía cuando vas creando más y más contenido, y comienzas a variar. Por alguna razón, mis personajes principales femeninos siempre me las imaginaba morenas, y los hombres más rubios; eso ha ido cambiando en el modo que he crecido como narrativa, pero al final, siempre tiras por tus inclinaciones personales, sólo que esto (ya te lo digo), da un poco de igual; cada uno se imagina a los personajes como quiere, independientemente de como te lo describa el autor, y eso es lo fantástico de leer.
GENTE QUE TE ENCUENTRAS POR EL MUNDO
¿Te ha ocurrido alguna vez que has conocido a alguien que te parece tan rematadamente particular (tanto en lo bueno, como en lo malo), que lo incluirías dentro de una novela? A mí sí, por supuesto. Ahora bien, suelo quedarme con pinceladas de esas personas, no baso un personaje estrictamente en X; normalmente, un carácter representa una serie de elementos diferentes vistos en un puñado de personas. Y de ese torbellino, nace alguien nuevo. Así funciona el mundo literario desde mi propia experiencia.
¡Y hasta aquí por hoy!
La semana que viene continuaremos con más posts entretenidos.
¡Feliz Lunes!





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